En una oportunidad que regresaba a casa después de la jornada laboral, escuche a una pareja de origen español que estaba sentada delante de mi conversar en voz alta sobre un termino que a mi se me hizo muy familiar. La chica le decía al chico “¿Cómo a esa tía no le cabrea que le digan cúaima?, ”Lo busque en Internet y significa víbora, ¡será posible!”.
La verdad no pude contener la risa, pero claro, dentro de mi, es que quería prestar atención a lo que la chica comentaba. Ella escucho en su trabajo esa tarde de a un par de sus compañeras hablando sobre sus problemas conyugales, cotidianos como los tenemos todos, pero le llamo mucho la atención que una de las chicas dijera “¡yo si soy cúaima y no me voy a poner hacer todos los oficios que son de los dos!”. La española al no saber que significa “cúaima” lo busco en Internet y su sorpresa fue al saber que eso significaba “víbora” y mas aun que las chicas se sintieran orgullosa de serlo.
Por un momento pensé en interrumpir la alocución de la chica en el bus para explicarle el termino en el lenguaje venezolano, pero al verla tan afanada narrando aquella conversación y después recriminando a su pareja que él también se comporta parecido a los demás en referencia a la vida conyugal (lavar los platos, ropa, limpiar la casa, etc) que preferí no hacerlo, porque realmente esta chica estaba siendo mas “cúaima” que las del propio cuento que relataba.
En conclusión, ellas son “cúaima” aunque no lo saben, es decir, es un comportamiento universal de las chicas.
La verdad no pude contener la risa, pero claro, dentro de mi, es que quería prestar atención a lo que la chica comentaba. Ella escucho en su trabajo esa tarde de a un par de sus compañeras hablando sobre sus problemas conyugales, cotidianos como los tenemos todos, pero le llamo mucho la atención que una de las chicas dijera “¡yo si soy cúaima y no me voy a poner hacer todos los oficios que son de los dos!”. La española al no saber que significa “cúaima” lo busco en Internet y su sorpresa fue al saber que eso significaba “víbora” y mas aun que las chicas se sintieran orgullosa de serlo.
Por un momento pensé en interrumpir la alocución de la chica en el bus para explicarle el termino en el lenguaje venezolano, pero al verla tan afanada narrando aquella conversación y después recriminando a su pareja que él también se comporta parecido a los demás en referencia a la vida conyugal (lavar los platos, ropa, limpiar la casa, etc) que preferí no hacerlo, porque realmente esta chica estaba siendo mas “cúaima” que las del propio cuento que relataba.
En conclusión, ellas son “cúaima” aunque no lo saben, es decir, es un comportamiento universal de las chicas.
lol
ResponderEliminarEpale Omar... Feliz Año... muy bueno el articulo. Un abrazo.... nos vemos en http://leobetanfran.blogspot.com
ResponderEliminarComportamiento Universal??? y una leche!!! ya te vale membrillín...
ResponderEliminarJjajajajjaja... La conclusión es lo mejor!
ResponderEliminarja ja ja ja ja que risa! espero que mas chicas lean esto y comenten para reírme mas.
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